Cuando para siempre significa de veras “para siempre” dejas de morirte de ganas, de frío o de aburrimiento y, por supuesto, ya nunca te mueres de risa, caracoles. Y si alguna vez mueres por algo de manera espontánea no pasan más de siete segundos sin que un mal sentimiento te retuerza las entrañas.
Les parecerá exagerado, excéntrico y hasta banal, pero es cierto que, cuando eso que se dice tan deprisa pero se asimila tan (tan) despacio sucede y pierdes a uno de los tuyos, la relación con el lenguaje también cambia. Ea.
Morirse de risa, qué barbaridad.
Advertisement
La que escribió eso de “muero porque no muero”, lo hizo después leer tu post. Porque en principio pensó en garabatear: “me muero de impaciencia”.