Estar triste es un coñazo, caracoles. Aunque sobren los motivos y una sepa que sin ventiscas no habría huracanes y viceversa, es un incordio que el alma apenas te llegue a los pies. ¿Verdad que lo es? Y qué me dicen de esa desfachatez que es el llanto. Incluso cuando se trata de las lagrimillas justas para el clásico desahogo, llorar es aburrido y poco o nada constructivo.
Además, cuando estás triste te vuelves monotemático y torpe. Y te salen granos. Y, por más que te duches, hueles mal. Apestas. Y combinas mal los colores o, peor, todo te queda fatal. Sabes que no quieres ser un coñazo. Sabes que por mí y por todos mis compañeros. Por mi primero tienes que dejar de estar triste. Y podrías poner solución a tu tristeza o, al menos, llevarla de otra manera, pero antes preferirías calcular integrales eulerianas a decirte “levántate y anda”. Porque tú no eres Jesuscristo, claro.
- ¿Esto es todo lo que tienes que decir después de casi cuatro meses en Shanghái?
- Más o menos.- Pues menudo coñazo, sí
Con todo, te levantas. Porque si ella es una heroína, tú no vas a ser menos. Ésa es la nueva mentira en la que te enredas. La nueva perspectiva, igual de digna y respetable que la que has tenido hasta ahora pero un poco más llevadera. Sí, es mucho mejor pensar que ella es toda una heroína a repetirte una y otra vez que estás hasta la polla de todo. ¿Verdad que lo es? Porque si bien es cierto que polvo somos y en polvo nos convertiremos, no debemos olvidar que hay vida más allá de los coñazos y las pollas que están hasta la polla.
-¿Aunque nos sobren los motivos para olvidarlo?
-Aunque nos sobren los motivos, por supuesto.
-¿Y esto es todo, amiga?
-Esto es todo, amigos.
-Pues vaya.
Ea, pues ya he vuelto a escribir. Que tengan un buen día, caracoles.
[abrazo] Receta:
“que te den”: amparanoia
“veneno” y “Tristeza” Le Punk
“catorce vidas son dos gatos” Fito
“bravo” Bunbury
y para terminar “Whats up” NonBlondes.
Según Otto hay vestidos de tristeza…
Buenas recomendaciones, Lauriqui.
Me alegro de que volvieras a escribir, pero ya estás tardando…
Querida mía: Espero que algún día tus caracoles vuelvan apedirte salir a luz y que nos cuentes todo eso que pasa por tu cabeza.
muy bueno, qué forma de describir la tristeza. genial.
me ha gustado el blog, muy interesante. saludos!